¿Quieres eliminar el aire de tus tuberías?

El aire en tus tuberías se origina cuando dejas durante un largo período de tiempo el agua de casa cortada. Lo notarás claramente ya que comenzarás a escuchas ruidos raros, sobre todo al cerrar y abrir los grifos y verás como el agua sale de forma turbia.

Cuando volvemos de un largo período fuera de casa como vacaciones o hemos dejado el agua cortada un tiempo importante es muy normal que las tuberías emitan ruidos extraños, normalmente agudos. El problema suele ser las burbujas de aire que permanecen durante ese tiempo en el interior. El agua también causa problemas, ya que al abrir el grifo va arrastrando la suciedad del interior que se ha quedado en todo el tiempo que ha permanecido cerrado.

A veces, dejando correr el agua es suficiente para arreglar el problema, dejando que pase toda la suciedad durante unos minutos. En otras ocasiones, debemos aumentar la presión del agua para acabar con todo el ruido. Para ello, debemos usar un trozo de una manguera unido al grifo del fregadero para aumentar dicha presión.

En aproximadamente 2 minutos podemos acabar con toda la presión arrastrando todo. Al terminar, quitamos la manguera y comprobamos que se han retirado las burbujas. Si vemos que siguen quedando, repetiremos la acción tantas veces como sean necesarias.

Lidesa13

Otro de los problemas que nos encontramos son los malos olores que suelen venir de las cañerías, para lo que tendremos que usar los sifones. Este dispositivo, muy común para estos casos, debemos situarlo en el desagüe de lavabos, wc o fregadero para que actúen como barrera entre malos olores y no lleguen a nuestro hogar. No obstante, ocurre a veces que el olor procede del sifón, ya que con el uso también puede acumular ciertos olores que causan ese malestar en nuestro hogar, con lo que deberemos cambiarlo cuando notemos el problema.

Podemos retirar el tapón del sifón y realizarle una limpieza con agua. Cuidado al abrirlo ya que caerá toda la suciedad que tenga acumulado, por lo que resulta recomendable colocar algo debajo justo antes de abrirlo. Debemos hacer este proceso de forma periódica, unos dos meses, o depende del uso que le demos, para evitar en la medida de lo posible estos malos olores.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.