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¿Qué provoca el atoro de una tubería?

¿Qué provoca el atoro de una tubería?

Pese a que cada situación es particularmente distinta, en realidad los motivos por los que desatascamos una tubería suelen ser siempre los mismos. Algo bastante frecuente en las distintas intervenciones que llevamos a cabo en Marbella, Nerja, Fuengirola, Estepona, Mijas, Torre del Mar, Vélez-Málaga, Málaga y en la Axarquía.

En muchas ocasiones, la avería de una tubería está estrechamente relacionada con una instalación inadecuada. No obstante, en otras ocasiones no apreciamos que ciertas prácticas cotidianas pueden provocar la obstrucción de las tuberías debido a un uso indebido.

Sin embargo, podemos elaborar una lista de los principales motivos por los que una tubería puede resultar atascada y, dentro de esta, las causas más habituales que pueden provocar que el agua deje de circular correctamente o que los atascos aparezcan de manera recurrente.

Motivos del atasco de una tubería

Normalmente estos problemas están asociados a una mala utilización de los elementos conectados a las tuberías, a una instalación incorrecta o al deterioro progresivo de la propia red.

Las principales causas que ocasionan los atoros son:

Mala instalación

Una mala instalación de las tuberías puede ocasionar graves problemas para la circulación del agua. Generalmente, estos problemas vienen provocados por una instalación deficiente, con demasiados cambios de dirección, uniones incorrectas o pendientes inadecuadas.

En estos casos, aunque podamos desatorar las tuberías en un momento determinado, el problema puede reaparecer si existe un defecto estructural en la instalación. Por ello, cuando los atascos son recurrentes, puede ser necesario revisar el trazado y determinar si es conveniente modificar algún tramo.

Mala planificación

Cuando vamos a instalar las tuberías, la elección de su diámetro es realmente importante pues, en función del tipo de instalación y del caudal que tengan que evacuar, será necesario seleccionar unas dimensiones adecuadas.

El dimensionado de una red de evacuación no depende únicamente de elegir una tubería "grande" o "pequeña". También deben tenerse en cuenta el número y tipo de aparatos conectados, el caudal previsto y la pendiente de la conducción.

Si instalamos una tubería con un diámetro insuficiente para las necesidades de la instalación, pueden aparecer problemas de evacuación y atranques. Por lo que en estos casos, aunque podemos contactar con empresas especializadas en desatorar tuberías, el problema puede seguir latente y ser necesario revisar la instalación.

Deterioro de las tuberías con el paso del tiempo

Las tuberías también se ven afectadas por el paso del tiempo. A pesar de elegirse materiales adecuados a la hora de instalar las tuberías, el uso continuado, los movimientos de la instalación y determinadas condiciones ambientales pueden terminar provocando desgaste, fisuras o deterioro en algunos tramos.

Además, las grasas, restos de jabón, materia orgánica y otros residuos pueden ir adhiriéndose a las paredes de las tuberías, reduciendo progresivamente el espacio disponible para la circulación del agua.

Cuando una tubería presenta deterioro interno, deformaciones o daños estructurales, los atascos pueden aparecer con mayor frecuencia. En estos casos puede ser recomendable realizar una inspección para valorar el estado real de la conducción.

Pendiente insuficiente

La instalación debe tener una pendiente adecuada para favorecer el desplazamiento de las aguas residuales y de los residuos que transportan.

No existe una única pendiente del 2 % válida para todas las tuberías. La pendiente necesaria depende del diámetro de la conducción, del tipo de red y del caudal que tenga que evacuar. En instalaciones de saneamiento pueden utilizarse diferentes pendientes en función del diseño de la red.

Una pendiente insuficiente puede hacer que el agua circule demasiado lentamente y favorecer la acumulación de residuos. Sin embargo, una instalación debe dimensionarse de forma conjunta teniendo en cuenta tanto la pendiente como el diámetro de la tubería y las características de la red.

Uso indebido de las tuberías

Hay que ser conscientes de que no podemos verter cualquier residuo por una tubería. Son muchos los productos que pueden ocasionar atranques y este constituye uno de los principales motivos por los que se contacta con empresas especializadas.

En los fregaderos debemos evitar especialmente el aceite, las grasas y los restos de alimentos, ya que pueden ir acumulándose en el interior de las conducciones.

En el inodoro, lo recomendable es desechar únicamente papel higiénico. Las toallitas húmedas, compresas, bastoncillos y otros productos de higiene deben depositarse en la papelera, ya que no se desintegran como el papel y pueden provocar importantes obstrucciones tanto en las instalaciones particulares como en la red pública de saneamiento.

También debemos evitar arrojar pinturas, disolventes, aceites u otros productos químicos por los desagües, ya que deben gestionarse mediante los sistemas de recogida correspondientes.


Es cierto que muchos de estos factores no están relacionados con un uso indebido, sino con las características de la propia instalación. Cuando los atascos aparecen de forma recurrente, no basta únicamente con eliminar la obstrucción: también es conveniente determinar qué está provocando que el problema vuelva a producirse.

Si contacta con Desatoros Lidesa, empresa de desatoros que trabaja en la Axarquía y en localidades como Nerja, Torre del Mar, Fuengirola, Marbella, Mijas, Málaga, Estepona y Vélez-Málaga, nuestro equipo valorará el origen del problema y le aconsejará sobre las medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de que vuelva a producirse.